cine

Suspiro

 

亀の甲より年の功 

 

Es fácil, incluso lógico entender por qué Hayao lloró en la presentación de Kaze Tachinu (The Wind Rises). En su última película el dibujante hace algo diferente al resto. Cada una de sus antecesoras son inhalaciones. Ficciones que nacen para ser aspiradas. Aroma.
The Wind Rises es distinta, es exhalación. Suspiro.

De los elementos, Miyazaki es el aire.
Naturalmente, se respira.

On Your Mark & Castles in the Air (CHAGE & ASKA PV) from ala sunder on Vimeo.

 

 

 


 

Apostilla: Que hermoso es volver al blog, llevaba tiempo sin hacerlo, además había dejado ese espantoso lunar que es la entrada anterior. Infecté al blog con la nauseabunda política (pronta y lastimosamente lo seguiré haciendo) ya era necesario poner algo de real importancia para que se dejara abajo lo anterior. Algo sobre cine.
Segunda Apostilla: Esta vez creo que me has dejado completamente desvalido. No lo esperaba. Hace mucho no lo sentía. Esa sensación de inferioridad abismal que existe exclusivamente contigo. Sigues siendo la misma.

 

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Fotografía

Canción a un rollo nuevo

Film

En mis manos estará tu muerte

destazado, depredado

con la suficiente piedad

extraeré tus vísceras

las presentaré a la luz

pedazo por pedazo

meticuloso te abriré

y desfigurando tus entrañas

las llevaré conmigo

como fetiches

mis ojos serán el instrumento de tu tortura.

No permitiré que te entierren

si es posible por siempre

tu cadáver será más mío que tuyo

en un cajón lo repasaré centímetro

a centímetro, amándolo

o maldiciéndolo.

Apostilla: Han pasado años desde la última vez que tomé fotos análogas, hace poco me hice a unos nuevos rollos así que decidí escribir esto como apertura  a la nueva serie de fotos en la que trabajé. Claro que en los rollos hay de todo, desde mi familia y mi perro hasta cumpleaños de mis amigos. Pero entre eso me di a la tarea de intentar capturar escenas completamente transparentes de la ciudad, es decir, calcadas de la realidad, lo cual es completamente imposible así que disfrutando de proponerme una tarea imposible también salió uno que otro pequeño párrafo. El marco: Bogotá. 

Escena bogotana 1.2
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1960, cine, Michael Powell

Temerse a si mismo (o sobre Peeping Tom)

La cámara de Mark Lewis no roba el alma como la antigua creencia decía, esta cámara roba la vida. Todo lo que fotografío, siempre lo pierdo”  son las palabras que le dice a Helen cuando le está explicando porque no le tomará una fotografía. El objeto de la imagen es destruido por quien lo filma. El cine como sacrifico de lo que vemos. En el clímax de “Peeping Tom” cuando el asesino/fotógrafo/protagonista es descubierto no hay explicaciones, se limita a cumplir su plan. Está en su instinto.

La obsesión de mirar, el  vicio de ver, el voyeurismo es encontrar placer en mirar, todos lo hacemos en cada momento de nuestras vidas, pero al voyeur lo satisface. Encuentra un nuevo significado.

¿Acaso no tomamos todos una pequeña píldora de voyeurismo cada vez que vemos una película?¿Una dosis personal en la que espiamos las vidas de otros? En Peeping Tom no espiamos, somos, somos la cámara y a la vez el reflejo, somos la muerte, todo esto al mismo tiempo. La ferocidad de sus secuencias es tal, que la misma película predice lo que le ocurrirá. Helen no es capaz de terminar de ver lo filmado por Mark, intenta salir del laboratorio, en su estreno los espectadores salieron de la sala aterrados, ofendidos.

Mark no se aparta de su cámara en ningún momento, sus asesinatos tienen el único propósito de ser filmados, toda su vida está destinada a filmar. Su vida misma es un filme, su padre lo empieza y él termina el documental de su vida con su propia muerte.

Solo un personaje que conoce realmente el poder de la imagen, que hace la cámara una extensión de su cuerpo, sabe que el retrato es perturbador, y que el sujeto filmado va a sentir la intimidante mirada del lente. Entonces aprovecha para elevar esta intimidación al punto de transformar la cámara en un espejo, el reflejo se vuelve el asesino y nuestra propia imagen es la que aterra. Le tememos a nuestra imagen porque podemos reconocer en ella lo peor y lo mejor de nosotros mismos.

Así es como Michael Powell nos presenta los asesinatos. Todos a mujeres, en todos es al espectador/cámara a quien la víctima le dirige una última mirada de pavor porque estamos dentro de la cámara, somos la cámara. Somos el arma.

“Respetemos eternamente el vicio y no combatamos sino la virtud” Sade.

Teaser2

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