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Suspiro

 

亀の甲より年の功 

 

Es fácil, incluso lógico entender por qué Hayao lloró en la presentación de Kaze Tachinu (The Wind Rises). En su última película el dibujante hace algo diferente al resto. Cada una de sus antecesoras son inhalaciones. Ficciones que nacen para ser aspiradas. Aroma.
The Wind Rises es distinta, es exhalación. Suspiro.

De los elementos, Miyazaki es el aire.
Naturalmente, se respira.

On Your Mark & Castles in the Air (CHAGE & ASKA PV) from ala sunder on Vimeo.

 

 

 


 

Apostilla: Que hermoso es volver al blog, llevaba tiempo sin hacerlo, además había dejado ese espantoso lunar que es la entrada anterior. Infecté al blog con la nauseabunda política (pronta y lastimosamente lo seguiré haciendo) ya era necesario poner algo de real importancia para que se dejara abajo lo anterior. Algo sobre cine.
Segunda Apostilla: Esta vez creo que me has dejado completamente desvalido. No lo esperaba. Hace mucho no lo sentía. Esa sensación de inferioridad abismal que existe exclusivamente contigo. Sigues siendo la misma.

 

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Mr. Hyde (o sobre “Freaks” 1932)

El hombre es un chiste para el hombre, y más cuando nos acostumbramos a lo que vemos en el espejo.

Por eso la normalidad es algo que creemos implícito en nosotros. “Soy una persona normal”. Nos repetimos con frecuencia, los monstruoso es lo que se aparta a nuestra mentalidad. Entonces acudimos al espectáculo circense y feriado de los fenómenos, seres humanos con cualidades físicas completamente diferentes a las acostumbradas, que despiertan una morbosidad por lo distinto. Exactamente al cine, como anotaba Herzog, en sus comienzos el cine era sólo un acto de feria que la gente veía como algo más cercano a la magia que al arte.

Se entiende porque “Freaks” fue a su estreno una película tan controversial y censurada, sus maravillosas imágenes y personajes causaron repulsión en los críticos y el público, idéntica reacción que se ve dentro de la película cuando los protagonistas realizan sus actos. Sin embargo es una reacción predecible y más para una cinta de su tiempo. Que esta obra sea alabada solamente por su muestra de rebeldía es injusto ya que en ella hay razones más divertidas que su desobediencia a lo “normalmente” permitido. Tod Browning que también dirigió Dracula conocía muy bien el poder de las imágenes, no solo para causar impacto sino para revelar verdades. Así que a través de una serie de personajes completamente diversos y ninguno físicamente (ni personalmente) cercano al otro representó una historia de engaño y ambición. Los personajes sin diferencias utilizan a los otros como objetos para sus planes. Muchos ven aquí la insinuación de la película, que los verdaderos monstruos son las personas “corrientes” llenas de maldad y sevicia.

En cambio lo que encontré maravilloso y contundente fue el tramo final, el hecho de la venganza de los circenses contra sus colegas, filmado de forma que de verdad infunden miedo, no por su aspecto sino por el acto que piensan cometer. Browning durante toda la película muestra a estos personajes ante la cámara con dignidad, los enanos son grabados desde su altura como cualquier otra persona, otros se ven haciendo su vida, teniendo hijos, encendiendo un cigarrillo sin inconveniente. Así que en la venganza final la monstruosidad que antes solo proferían los personajes comunes, aparece también en ellos. Causando daño, temor y atrocidad.

No hay por qué creer que estos hombres al ser diferentes y tener que vivir un camino menos común y seguramente más arduo están revestidos de alguna virtud especial, son seres humanos, capaces de aberrantes, grotescos y monstruosos actos. Freaks es poderosa porque es un espejo en el que sus imágenes no son otra cosa que la constatación de nuestra monstruosidad, nuestro otro retrato y sabemos que si alguien más lo pudiera ver nos mandaría a una jaula para reír.

( También puede leer esta entrada en: https://medium.com/p/f82f8e24b0fc )

Apostilla: Hace mucho no soñaba contigo, a decir verdad me lo busqué. Volví a pensarte mientras intentaba dormirme y como si fuera un llamado apareciste. Algo raro está sucediendo ahora contigo en mis sueños. Ya no hay idolatría, máximo un vago deseo. Está pasando eso que tanto te repetí que no sucedería. Te lo repetía para que lo tuvieras presente porque yo sabía que jamás sucedería. Está pasando. 

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Lo que importa recordar (o sobre Vals con Bashir)

Me recuerdo recordándote, recordarte era inventarte. Era soñarte, lo hice al ver la escena de Vals con Bashir en la que el soldado relata el recuerdo de su sueño. Una mujer gigante lo saca de un barco que explota mientras él flota sobre su vientre. Recordamos lo que queremos.

Te recuerdo hermosa, aunque sé que eres bella. Te recuerdo buena, cuando eras odiosa. No recuerdo nuestra historia, recuerdo mi versión. ¿Tú me recuerdas?

¿Recuerdas el libanés que nos vendía cerveza en le segundo piso de su restaurante? Ya sé que fue hace mucho, pero la película me hace recordarlo, me hace pensar, ¿qué recordará él de su país?, ¿qué habrá vivido?. Ciertas cosas de las que nos arrepentimos son tan dolorosas que nuestra misma mente las intenta borrar. Muchos países hacen lo mismo con su historia. El nuestro.

Columnistas que dicen que la peor enfermedad de Colombia es el olvido. Pero recordar es difamar, recordar es ver el pasado en dibujos animados, nuestra historia es solo un sueño que sí pasó.

Recuerdo como en mi versión, siempre soy la víctima. Siempre tuve la razón y siempre fuiste injusta. No recuerdo mis errores o los malos momentos, eso para qué, si los recuerdos son para alegrarse. Recordar es vivir entonces mejor vivir con la sonrisa del todo tiempo pasado fue mejor. Así me lo imagino y así es como quiero que sea, por eso me obligo a no recordar nada más.

No maté a nadie, no participé en batallas, ni fui cómplice de matanzas. No veo noticieros, ni sé en que idioma hablan en Líbano. Ver los recuerdos de un ex-soldado preciosamente dibujados y narrados significan lo mismo que ver los recuerdos por escrito, en libros, enciclopedias  o declaraciones juramentadas. No se pueden creer completos, son solo las piezas que construyen el pasado, que arman esa Historia con la que buscamos esperanzados una identidad. No solo “yo soy yo y mi circunstancia…”, sino que yo soy yo… y mis recuerdos.

Por eso mismo recordar es importante, porque somos lo que recordamos, así todos nos creamos víctimas debemos recordar el por qué lo creemos, espantar la oscura culpa y recordar como fuimos victimarios también. Todos nuestros recuerdos aunque personales y trazados por nosotros mismos, son necesarios, para que no sea el recuerdo de otro, el que creamos como verdadero.

Así que me acuerdo de ti, la única guerra que he vivido, una interior, sin muertos pero con dolor, recuerdo sentirlo gracias a ti. Sin embargo no puedo recordar por ti, no puedo acordarme cuando fue mi culpa. Por lo cual me rindo, no a las imágenes, como en el final de la película, que cae ante el lente, como si fuera más confiable que el lápiz, no. Me rindo al olvido.

Además, no tengo imágenes de mis recuerdos, no tengo grabaciones, y los .jpg no son garantía. No hay a quien preguntarle porque solo combatimos tu y yo. Entonces escribo esto, no para recordar sino más bien para pedir perdón, perdóname por haber olvidado la mitad.

Nunca existirá nuestro recuerdo.

https://twitter.com/felipeperea/status/359499873969651712

Aloysius Alzheimer

http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2012/09/120913_farc_entrevista_bbc_rodrigo_granda_colombia_jp.shtml

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