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Lo que importa recordar (o sobre Vals con Bashir)

Me recuerdo recordándote, recordarte era inventarte. Era soñarte, lo hice al ver la escena de Vals con Bashir en la que el soldado relata el recuerdo de su sueño. Una mujer gigante lo saca de un barco que explota mientras él flota sobre su vientre. Recordamos lo que queremos.

Te recuerdo hermosa, aunque sé que eres bella. Te recuerdo buena, cuando eras odiosa. No recuerdo nuestra historia, recuerdo mi versión. ¿Tú me recuerdas?

¿Recuerdas el libanés que nos vendía cerveza en le segundo piso de su restaurante? Ya sé que fue hace mucho, pero la película me hace recordarlo, me hace pensar, ¿qué recordará él de su país?, ¿qué habrá vivido?. Ciertas cosas de las que nos arrepentimos son tan dolorosas que nuestra misma mente las intenta borrar. Muchos países hacen lo mismo con su historia. El nuestro.

Columnistas que dicen que la peor enfermedad de Colombia es el olvido. Pero recordar es difamar, recordar es ver el pasado en dibujos animados, nuestra historia es solo un sueño que sí pasó.

Recuerdo como en mi versión, siempre soy la víctima. Siempre tuve la razón y siempre fuiste injusta. No recuerdo mis errores o los malos momentos, eso para qué, si los recuerdos son para alegrarse. Recordar es vivir entonces mejor vivir con la sonrisa del todo tiempo pasado fue mejor. Así me lo imagino y así es como quiero que sea, por eso me obligo a no recordar nada más.

No maté a nadie, no participé en batallas, ni fui cómplice de matanzas. No veo noticieros, ni sé en que idioma hablan en Líbano. Ver los recuerdos de un ex-soldado preciosamente dibujados y narrados significan lo mismo que ver los recuerdos por escrito, en libros, enciclopedias  o declaraciones juramentadas. No se pueden creer completos, son solo las piezas que construyen el pasado, que arman esa Historia con la que buscamos esperanzados una identidad. No solo “yo soy yo y mi circunstancia…”, sino que yo soy yo… y mis recuerdos.

Por eso mismo recordar es importante, porque somos lo que recordamos, así todos nos creamos víctimas debemos recordar el por qué lo creemos, espantar la oscura culpa y recordar como fuimos victimarios también. Todos nuestros recuerdos aunque personales y trazados por nosotros mismos, son necesarios, para que no sea el recuerdo de otro, el que creamos como verdadero.

Así que me acuerdo de ti, la única guerra que he vivido, una interior, sin muertos pero con dolor, recuerdo sentirlo gracias a ti. Sin embargo no puedo recordar por ti, no puedo acordarme cuando fue mi culpa. Por lo cual me rindo, no a las imágenes, como en el final de la película, que cae ante el lente, como si fuera más confiable que el lápiz, no. Me rindo al olvido.

Además, no tengo imágenes de mis recuerdos, no tengo grabaciones, y los .jpg no son garantía. No hay a quien preguntarle porque solo combatimos tu y yo. Entonces escribo esto, no para recordar sino más bien para pedir perdón, perdóname por haber olvidado la mitad.

Nunca existirá nuestro recuerdo.

https://twitter.com/felipeperea/status/359499873969651712

Aloysius Alzheimer

http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2012/09/120913_farc_entrevista_bbc_rodrigo_granda_colombia_jp.shtml

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El amor platónico. (sobre Rushmore)

—¿Se acuerda de la vieja de Trigo?

—¿La del culo?

—Sí, esa!

—Obvio, ¿qué pasó?

—Ahora vende herbalife, me agregó a Facebook y se la pasa invitándome a reuniones de esas.

—Jaja marica, ¿cómo así? ¿Se hablan?

—Pues me invita a cosas de esas, ¿qué hago?

—¿Cómo que qué hace? Ni que fuera a ir.

—Pues… no sé.

—¿Me lo jura? ¿Usted sería capaz de ir a una vaina de esas? Tiene huevo.

—Es que usted no me entiende, esa vieja era mi amor platónico en el colegio. Yo hacía lo que fuera por ella. Sabía donde vivía y todo.

—No le creo. ¿se ha visto Rushmore?

—Sí, pero ¿qué tiene que ver? Primero, la vida no es una película hipster, y segundo, yo no era tan huevón.

—Era peor.

—Cállese!, además Rushmore se trata de todas esas cosas indies, como aceptarse uno mismo, madurar, no rendirse y dejar de pretender.

—Chistoso que una película que tanto le guste a los hipsters les de tan duro.

—Si ve, no es solo amor.

—No niegue la parte del romance.

—Es que para mí, esa película cuenta con una sobre-exposición de cosas. Muchos temas revueltos. El lado tierno del papá. El amiguito pequeño. El escosés. La historia entera es irregular, hace creer que se acabó pero nada. Es incómodo. Pero hay un personaje que me causa intriga: Bill Murray.

—Grande.

—Obvio, pero ¿se dio cuenta como la película gira en torno a él? Desde el primer frame, con el retrato de la familia y luego del sueño de Max viene el discurso en el colegio. Le preguntan de Vietnam y dice que estuvo en la mierda, o cuando la profesora dice que se odia a si mismo. Hasta al final, con la obra y el primer plano en que se ve llorar.

—Oiga sí. O lo del agua… el clavado, se queda ahí, sentado en el fondo, como un escape. Cuando llega al hotel pregunta por la piscina.

—Mi plano favorito es verlo salir del carro, cigarrillo, gafas y la pinza en el hombro. Tremenda cámara lenta.

—El mío es cuando se levanta con el puño arriba después de la obra. Redención pura.

—Si ve que Rushmore es más que amor platónico.

—Bueno… en fin, ¿va a ir a donde la profe o no?

—Claro que voy. Voy a por venganza. Igualito que en Rushmore.

—Eso sí. Rushmore es pura venganza.

Daniel roto

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Juan y Fer – Tomo y Obligo

Sur de Latinoamérica, 1931.

Poco sé de lo que pudo estar pasando en tan tormentosas y revolucionarias épocas, como si las otras no fueran también tormentosas y revolucionarias. Pero eso es lo que se leía en lo periódicos.

Dice Fernando que Medellín no es famosa porque allá murió Gardel sino lo contrario, y razón tiene, como siempre. Pero en el treinta, cinco años antes de su muerte Carlos hizo cine.

Cuando Manuel Romero un argentino y un chileno de nombre Adelqui decidieron escribir y filmar respectivamente “Luces de Buenos Aires”, en la mitad de Francia.

Además de Carlos, lo más significativo de esta película es la escena en que canta ¨Tomo y Obligo¨ dentro de una taberna. Esa escena contempla el nacimiento del mito, el nacimiento de una figura tan icónica como todo un país, tanto que su apellido se a vuelto un adjetivo para definir algo de inconmensurable valía, talento, o poder (creo, no soy de allá). Y es que Gardel es más grande que Maradona.

La escena habla por si sola, la actuación de Carlos es, si no excelente, bastante brillante, más para ser su primera vez en pantalla, sabe manejarse, sabe transmitir.

Ese transmitir es lo que más me gusta de estas imágenes que acompañan la canción, así que en nuestra versión con Juan y Fer no solo quisimos transmitir la idea de estos magníficos músicos, sino que llegar a rendir homenaje a lo que ya hace décadas Carlos logró.

Con ustedes el video oficial de ¨Tomo y Obligo¨ por Juan y Fer.

<p><a href=”http://vimeo.com/70678857″>Tomo y Obligo – Juan & Fer</a> from <a href=”http://vimeo.com/felipeperea”>felipe perea</a> on <a href=”https://vimeo.com”>Vimeo</a&gt;.</p>

Para los que pasen por aquí en móvil:

Apostilla:Dicen que la pericia inicial de Gardel hacia las cámaras es porque supo que se siente recibir un tiro, solo los que hemos sido abaleados sabemos qué es eso de estar frente a una maquina que dispara. Además Manuel Romero y yo compartimos día de nacimiento. 

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Sobre 500px y Flickr

Por fin logré sincronizar todas las fotos que tenía (y creo valen la pena) de flickr hacia 500px, se inventaron una herramienta que permite importarlas de una plataforma a otra y eso fue maravilloso, porque me costaba trabajo saber en mi desorden, virtual, espacial y mental cuales había subido a una y cuales no.

Primero fue flickr el que me pedía dinero, solo eran posibles 200 fotos públicas, actualmente con una tera de capacidad me importa muy poco pagar. Es 500px el que me lo pide ahora, para tener portafolio, poder subir más de 10 a la semana y cosas así “premium”. No me importa, 10 fotos en la semana están bien. Hace que me restrinja. Además desde ahí comparto luego a facebook, el lugar donde más personas (“amigos”) tengo, entonces pueden ver casi semanalmente como 10 fotos que previamente estaban en flickr ahora llegan a 500px y luego a ellos.

Cuando logré la sincronización, inmediatamente subí un nuevo álbum con muchas mas fotos a flickr, lo que hará que tenga trabajo semanal importando de un lado a otro por algunas semanas más.

No voy a pagar por 500px, con el rediseño de flickr (que muchos detestan y yo no encuentro tan dramático) ellos también cambiaron cosas, pero todavía les falta, así que por ahora no.

Mientras, dejó el nuevo set de fotos en flickr, llamado “Cartagena a color”:

Cartagena a color

(cuando “destapo” la pestaña de flickr me dice (al día de hoy) que va a estar caído por unas horas, me gusta cuando flickr me saluda en idiomas, sobretodo en perro)

Además mi perfil con todas las fotos de 500px:

500px.com/felipeperea

Apostilla: hoy quemé una araña en el baño, me siguen dando miedo, pero ahora me gusta tener encuentros con ellas, me recuerdan tu risa, como te reías de mí y mi miedo. Además que siempre actúas como araña. 

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Silencio.

Un tipo habla por teléfono en un anden. Es la una y cuarenta minutos del diecisiete de julio. El cuarto donde mi abuelo está internado da contra la calle, es un segundo piso. 
Todos los sonidos de la calle se cuelan por las ventanas, es la voz del tipo que repite una y otra vez sus disculpas. Son las mil disculpas.
Esta noche las enfermaras no han pasado, no molestan, todo el ambiente se concentra en su conversación, está desesperado. 
Ruega perdón, algo me dice que ya se lo dieron, seguramente para que la otra persona pueda dormir. 
Insiste, la culpa le puede y se empeña en decir sus “mil disculpas” hasta que de verdad sean mil.
No lo veo, está en la calle, pero las ventanas no llegan hasta él, no creo que sea mi imaginación; sin embargo me hace recordar que en esencia todas o al menos la mayoría de mis conversaciones “románticas” han sido de noche. Algo me dice que la de este hombre aunque pueda ser con su pareja no se trata de nada romántico, de un perdón común entre parejas, la forma en que este hombre implora clemencia me hace pensar que pudo haber hecho algo diferente, peor.

Intento concentrarme en mi libro, pero no puedo, solloza y mi morbo desea fuertemente verlo, no está borracho. Su voz suena a la de un hombre de cincuenta años, me da lástima, más que nada porque me siento identificado y sé que debe sentirse muy mal pero también debe tener frío. 

Se acaba, escuchó sus pasos, se dirigen al sur hasta que desaparecen. Volteo a mirar a mi abuelo, está profundo, duerme perfecto y no se dio cuenta de nada. Me encanta verlo así, sé que disfruta su sueño, también lo hago yo. Quiero acabar con mi conversación de esta noche así que a manera de despedida escribo las palabras You.Smell.Cute aunque sé que no la puedo oler me lo imagino. Me ayuda a dormir. 

Dejo el teléfono sobre la cama y veo como la oscuridad se apodera de todo, la oscuridad y el silencio, no concibo algo con más disfrute que la profunda oscuridad y el silencio. El silencio me habla, me pide disculpas. 

 Imagen

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